"Llévame a los bares más oscuros..."

27 de enero de 2007

"Llévame a los bares más ocuros"...te dije, como decía la canción. Y en un abrir y cerrar de ojos me llevaste delante de una barra, donde la oscuridad y el aroma de aquel cigarrillo eran los protagonistas.

El humo, un par de cervezas, que se fueron multiplicando según iban pasando las canciones, y una melodía que marcaba el principio y el final de la noche..."Vamos a bebernos tu y yo el mundo..."

Pocas cosas hacen falta cuando el tiempo se detiene,mientras la música no te deja escuchar lo que la persona que tienes delante te dice. Los botellines de cerveza hacen el típico ruido de un brindis para ahogar las frustaciones y las decepciones..."Vamos a fumarnos la ciudad..." Y el camarero nos retira dos más...para servirnos de nuevo.

La soledad de la barra se va compartiendo con gente que también busca el consuelo en un vaso de ginebra, pero nosotros bebemos de dos en dos, porque el alcohol compartido sabe mejor, y lo sabemos.

Cuando el cuerpo no responde, el úlimo trago nos sirve para un último brindis "..que yo duerma contigo..que tu no duermas sola...". La calle es ahora cómplice de nuestro zig zag, y las farolas enemigas de aquello que queremos esconder.

Es entonces cuando la soledad se desvanece, y la decepción se convierte en algo confuso, y es que sabemos que los cuentos siempre acaban mal, pero esta noche nos da igual, porque tal vez mañana no amanezca, o puede que lo haga, pero al menos nos habremos tenido por una noche el uno al otro.

"...mañana no va a llegar..."


1 comentario:

yorch dijo...

Hay noches que no tienen que acabar. Nada sale mal y solo quieres pedirle más: que no se acabe el alcohol, que suene otra vez esa canción, que me vuelva a sonreir, que no cierren el bar... Aun así se acaba, pero hay noches, que estando juntos, son como 10 noches en una sola.